Entrevista en Whol Magazine

entrada8-29dic2014

Whol Mag es una revista on-line que habla de artistas y, según sus propias palabras “surge de la necesidad de promover y dar a conocer a artistas tanto emergentes, consagrados como desconocidos, una web donde encontrar y descubrir nuevos talentos y otros grandes conocidos”.  

 

A continuación, la entrevista:

El proyecto que llevo realizando desde los últimos siete años toma como referencia la memoria, tanto personal como colectiva. Tomo como referentes para mis pinturas viejas fotografías en blanco y negro, principalmente de la España de la Guerra Civil y la dictadura militar y religiosa de Franco. Esta elección temporal se debe a que una de las bases en las que se fundamenta este proyecto se centra en la profundización en el pasado como medio para llegar a comprender el presente y proyectar hacia el futuro, atendiendo a los errores cometidos y a su huella perceptible hoy en día. Las tradiciones y las fiestas populares se constituyen así como el objeto de análisis al tiempo que medio para analizar los comportamientos y los hábitos heredados de aquellos años en las sociedades contemporáneas.

Carmen Selma.

¿Cómo comenzaste en el mundo de la pintura?

No creo que hubiera un momento inicial determinado, tal vez no fue una decisión muy consciente al principio, sino que ha sido una elección que se ha ido construyendo con el paso de los años. A día de hoy sigo reflexionando sobre ello. Pintar no es muy complicado, puedes coger un lienzo, unos pinceles, el óleo y pintar; pero dedicarse a la pintura es algo muy distinto, eso, según mi entender, es un modo de vida, supone ser consciente de que no vas a tener una estabilidad económica, entre otras carencias. A día de hoy sólo soy capaz de afirmar que «dedicarse a la pintura» es verdaderamente complejo y, en ocasiones, agotador, pero también podría afirmar que sería mucho peor si la dejara de lado, pues en ese caso estaría dedicándome a algo que no me haría sentir lo que siento cuando estoy pintando, algo que es muy valioso para mí.

¿Observando tu obra, vemos que tienes un estilo muy personal, desde una linea uniforme a un trazo suelto con el pincel, siempre has tenido este estilo o existe una evolución con el paso de el tiempo?

Si no hay evolución no es buena señal, al menos esa es mi opinión. Algunas veces no sabes exactamente cómo continuar o existe el temor de estancarse en una misma manera de hacer. Personalmente, no puedo verme a mí misma haciendo siempre lo mismo, eso me resultaría antinatural, pues aunque intento guardar un estilo concreto, este es flexible a su vez, pues depende de otros factores como la técnica utilizada o el momento personal en el que me encuentre. No siempre quiero hacer lo mismo. Para mí no es igual utilizar el óleo sobre un lienzo de gran formato que la tinta china con una plumilla sobre un papel de pequeño formato. Por otro lado, el factor temporal es, efectivamente, otro factor a tener en cuenta, la práctica es una forma esencial de seguir en movimiento, sea uno o sean varios los caminos a explorar. Tampoco creo que debamos sentirnos atados a un estilo, ya que si este estilo refleja nuestra propia identidad como artistas, este debería ser orgánico, tal y como somos nosotros como personas.

También vemos un gama de colores predominante en tus obras, sobre todo mucha mancha azul, ¿existe algún motivo por el cual utilizarlo con mayor asiduidad?

Hace algunos años era el color negro el que predominaba y, en ese momento, no concebía ninguno de mis cuadros sin ese predominante. Pero es temporal, ¿por qué?, no estoy del todo segura, no creo que haya siempre una explicación racional para elegir una y otra gama cromática. Podría responder respaldándome en la teoría del color diciendo que ahora utilizo el azul porque es el color de la profundidad, de la inmensidad… pero no estaría siendo del todo concreta, el azul es mucho más, pero no creo que pueda expresarlo en palabras, porque esas palabras limitarían su significado. Creo que ese azul significa algo distinto para quien lo observa, es un color infinito, como cualquier otro y ahora lo utilizo porque expresa mejor qué quiero y cómo lo quiero decir.

¿Qué proceso sigues a la hora de pintar un cuadro?

Esta pregunta también podría tener varias respuestas. Creo que los procesos tienen algo de ritual. En mi caso particular el proceso comienza cambiándome de ropa, me pongo la ropa del taller, la que puedo manchar sin problema y que guarda ya el olor a óleo y a aguarrás. A continuación, pongo los colores sobre la paleta, el orden siempre es el mismo: del blanco al negro y de derecha a izquierda. Esto es algo muy personal, son como las pequeñas manías de cada uno. Lo que nunca hago en el proceso de pintar un cuadro es preparar bocetos o esquemas, eso no lo he hecho hasta ahora y no creo que lo haga (o al menos no lo creo ahora mismo). El cuadro comienza con el lienzo en blanco y con el pincel, no con un dibujo preparatorio, la línea y la mancha se mueven a la vez. Para mí, ese instante es único, no puedo prepararlo en un boceto y luego pretender repetirlo, el gesto es el gesto, y pertenece a un momento determinado.

En cuanto al tema general de tu obra, vemos retratos y escenas de los años 40′ y 50′, un reflejo de la sociedad española de aquella época, ¿qué es lo que te llamó la atención de esas imágenes para reflejarlas en tus obras?

Podría decirse que pertenecemos en cierta medida al lugar donde nacemos, pero quiero explicarme mejor, no hablo de nacionalismos o de fronteras, sino de las raíces culturales y emocionales. El motivo por el que uno de los temas principales de mi trabajo son retratos y escenas de aquellos años no viene originado por el deseo de realizar un análisis de aquel tiempo, sino que viene generado por algo mucho más personal, por algo que nos sucede a todos, el motor fue la pérdida familiar. Esa pérdida me llevó a buscar las fotografías familiares para intentar recuperar parte de la vida que yo no había vivido, pero por la que había comenzado a sentir un especial interés: la juventud de mis abuelos, sus experiencias, su día a día. Quería conocerlos más para recordarlos mejor. Durante esa búsqueda descubrí una época, la de la guerra civil y posterior dictadura franquista, una época que no había vivido personalmente, pero que marcaba la época que sí estaba viviendo. Según mi opinión, esos años de represión marcaron profundamente a la sociedad española, no sólo como sociedad, sino también a título individual calando emocionalmente en cada una de las personas que la sufrieron. Hoy en día se han superado la mayoría de sus errores, sin embargo podemos encontrar restos de aquellos años en la familia más tradicionalista o en las fiestas populares, teñidas en su mayoría por la religión católica (gran aliada de la dictadura franquista). Mi intención no es otra que profundizar en aquellos aspectos que inmovilizaron la sociedad para entender la situación de la sociedad española contemporánea. Los medios en los que me baso son las historias personales, familiares y cotidianas que encuentro en aquellas fotografías en blanco y negro.

¿Podríamos decir que en tu obra hay un punto de crítica a aquella sociedad?

Por supuesto que sí, es una crítica por cómo la dictadura y el poder religioso modelaron la sociedad a su antojo pero, sobre todo, es un estudio y una reflexión personal sobre cómo aquella época nos llevó a nuestro presente, atendiendo principalmente a las fiestas populares como la tauromaquia, las fallas, la semana santa, las romerías… O sobre cómo la institución de la familia o el poder político siguen estrechamente ligados a los parámetros de hace más de cincuenta años, cuya base es el patriarcado, a pesar de los grandes avances conseguidos hasta el momento. Sin embargo, se trata de una crítica constructiva, creo que es un ejercicio vital echar la vista atrás y conocer nuestros orígenes para comprender la situación actual, ya que es difícil intentar mejorar si no sabemos qué han hecho o cómo se han desenvuelto quienes estuvieron antes que nosotros, sería muy sencillo volver a equivocarse repitiendo los mismos errores si dejamos que el olvido caiga sobre ellos.

Y por último queremos saber si podremos disfrutar de tus obras próximamente ¿Tienes algún proyecto nuevo entre manos?

Actualmente la mayoría de mi obra se encuentra fuera de España, trabajo asiduamente con una galería austríaca y otra francesa y es allí donde se centran la mayoría de mis proyectos importantes de los últimos años. Me encantaría desarrollar mi trabajo con la misma frecuencia también en España, por el momento mi próxima exposición individual será en febrero de 2015 en una galería andaluza. Siento cierta excitación al respecto, ya que será la primera vez que obra cuya temática son tradiciones españolas tan arraigadas como la tauromaquia o las procesiones religiosas serán expuestas en Andalucía, una tierra con una gran tradición taurina y religiosa que cuenta con grandes seguidores entre sus ciudadanos. Por otro lado, estoy trabajando también en un nuevo proyecto que he llamado GoPaint, en el que utilizando una cámara de video GoPro recojo todo el proceso pictórico en la ejecución de un cuadro, mostrándolo según mi propio punto de vista. Este proyecto ha sido presentado para ser expuesto en una sala de Valencia y estoy a la espera de que sea o no aprobado.

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En el siguiente enlace, la web de Whol Mag.

Entrevista Whol Mag

¡Salud!

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